domingo, 10 de abril de 2011

Espinacas con garbanzos


Le tengo mucho cariño a esta deliciosa receta porque aprendí a hacerla con la Tata Curra, un personaje muy especial en mi familia del que os hablaré con calma en alguna entrada, y a la que considero mi maestra en esto de la cocina porque me enseñó el ABC más básico y no puedo cocinar sin acordarme de ella. Ya entonces (años 80) ella tuneaba la receta original haciendo directamente lo que le daba la gana, cambiando detalles de lo que son en principio las recomendaciones inamovibles de esta receta, pero os aseguro que queda estupendamente haciéndola como ella. Según cómo juguéis con el líquido podéis obtener un plato de cuchara o bien un resultado más espeso, ideal como guarnición de alguna carne, pechuga de pollo a la plancha o, sobre todo, un huevo cuajado en su interior. La Tata usaba (insisto, años 80) espinacas frescas, pero yo suelo tirar de las congeladas que, en mi opinión, dan para esto un buen resultado. Ella aprovechaba garbanzos que le hubieran sobrado de un puchero, pero si a mí se me apetece hacerlas y no tengo (el puchero me encanta y, lo normal, es que no me sobre) uso los garbanzos de bote ya cocidos, que también creo que son resultones. Vamos, que al final también he tuneado su receta, por algo aprendí con ella :).

Basta con sofreir ligeramente unos dientes de ajo y un poco de pan en una sartén amplia. Cuando estén listos incorporadlos a un vaso de batidora, en el que habréis añadido parte del jugo de cocer-descongelar las espinacas, un chorreón de vinagre de Jerez (o de módena o... cualquiera, pero que sea bueno) y un puñado de sal. En la receta original esto se hace en un mortero, a mano, para convertirlo en la base de la salsa en la que cocinar las espinacas y los garbanzos; mi Tata usaba directamente la batidora y se dejaba de complicaciones, yo, obediente, hago lo mismo. Obtendréis una pasta más o menos líquida, en función de la cantidad de líquido que le hayáis echado.

En la misma sartén en la que habéis dorado los ajos y tostado el pan, corregid de aceite (habrá que hacerlo, porque el pan... se lo lleva todo) y, cuando esté vivo, añadid un poco de pimentón de la Vera (bueno, por favor, no es tan caro y merece la pena, que el polvillo rojo que venden por ahí... en fín) y, MUY IMPORTANTE, no dejéis que se queme porque os arruína el asunto. Y el pimentón se quema en un plis plas. Conforme lo echéis no os molestéis en darle vueltas, del tirón añadís las espinacas escurridas, un golpe de comino (se lleva muy bien con las espinacas) y maread el asunto un rato, sofriendo las espinadas y dejando que, al mismo tiempo, pillen el sabor del pimentón. 
Pasados unos minutos, cuando veáis que las espinacas se han dorado, añadid los garbanzos, la mezcla del vaso de la batidora, una hoja de laurel, y dejadlo a fuego medio que poche, que se integre todo y que reduzca. Como antes he dicho, si vuesto objetivo es un plato de cuchara debe haber bastante líquido que añadir y este paso no debe ser muy largo (más o menos unos 5 minutos, a fuego medio); si la idea es una guarnición, la salsa que tengáis en el vaso debe tener menos líquido y apagaréis el fuego cuando el mejungue esté espesito pero jugoso, a ojo. Yo lo prefuero así, para acompañar diferentes cosas o, como antes os dije, para cuajarle un huevo.

Esta receta sale así muuuy bien pero está (insisto) tuneada por dos personas. ¿Vosotros cómo la hacéis?

11 comentarios:

  1. CON CONOCIMIENTO DE CAUSA digo: Que la receta "original" comienza bajando a la plaza (en este caso era la de la Puerta de la Carne de Sevilla)para elegir las espinacas. Tienen que ser nuevas, con las hojas enteras y pequeñas y de un verde intenso pero no muy oscuro (mientras más viejas son las esminacas mas oscuro es el color verde). Las hojas se tronchan a mano, una por una, separando hoja de tallo, reservando estos tallos para hacerlos "esparragaos". De esta forma las hojas del guiso quedan lo mas entera posible. Y los garbanzos, desde luego, del puchero.
    PROPONGO: Prohibir taxativamente en este recetario palabras como "bote" "congelado" o "lata"
    AC

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  2. Querido AC (:D), en este blog está taxativamente prohibido prohibir... :P

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  3. Yo, en lugar de comino, les echo especias de caracoles molidas, que le dan un punto especial. Pero ojo con el pique; sé de una que las molió sin retirar las guindillas y aquello echaba fuego...
    Y de laurel, nada.
    ACZ

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  4. Eso de que las croquetas salen igual añadiendo el huevo a la masa es falso, falsísimo. El otro día, tras muchas dudas, lo probé; no es que salgan malas, pero no tiene nada que ver, y el único beneficio es el ahorro de trabajo.
    Pero se pierde esa croqueta crujiente por fuera y delicadamente suave por dentro.Y no hay que olvidar que como decía mi padre, croqueta viene del francés "crocant"(crujiente)
    ACZ

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  5. Se me olvidaba, guapa: enhorabuena por esta iniciativa tan divertida. pero...
    'OJO,QUE TE VIGILO!
    ACZ

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  6. Hola Susana!

    he pasado por tu blog y huele extraordinariamente bien!! ME quedo por aquí para disfrutar de estos garbanzos!

    http://gastronofilia.blogspot.com

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  7. Hola Anita, bienvenida!!! Yo también seguiré trasteando de vez en cuando por tu blog (cocinadeanita.blogspot.com) :D

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  8. ¡Hola! Hace ya tiempo que quería probar esta receta, pero hasta hoy no me he decidido. Gracias a la estupenda explicación ha salido muy, muy rica, y eso que le he echado pimentón "hacendado" -¡perdón!, es que no había leído la receta antes- y vinagre normal.

    Supongo que lo que me quede después de zamparnos un buen plato se puede congelar ¿no?

    Enhorabuena Susana y saludos para todos y todas.

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  9. Bienvenid@ AMS, qué bien que la receta te haya resultado útil! Yo nunca he probado a congelar las espinacas con garbanzos (no me duran como para eso... :D) pero no debe haber problema con hacerlo. Bueno, lo único que habría que tener en cuenta es si las has hecho con espinacas congeladas, siempre he escuchado que un producto congelado no se debe volver a congelar. Pero imagino que se refieren al producto crudo, no necesariamente cuando ya se ha cocinado. En fín, que siento no poder serte de mucha ayuda.
    Espero seguir "viéndote" por el blog!

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  10. Susana, mi marido sería feliz si le pusiese todos los días para el almuerzo esta receta, pero a él le gusta con garbanzos hechos para la ocasión, aunque a veces se lo pongo de bote y no se lo digo...jejeje

    Lo que hago es que preparo una olla enorme y la divido en raciones y se las congelo y voy dándole sorpresitas de vez en cuando,la preparo igual que tú pero le añado cominos al majado.

    La tuya tiene una pinta buenísima.

    Besitos

    Flori

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  11. Sí Floruca, el comino y las espinacas se llevan de lujo!

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