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domingo, 4 de mayo de 2014

Guarnición de cuscús de verduras y pasas al curry

Ya os he contado alguna vez que un paquete de cuscús precocido forma parte desde hace tiempo de mi fondo de despensa: es sano, sencillo de preparar, admite casi cualquier cosa que se te ocurra sobre la marcha, viene bien (por tanto) para un desavío, y el resultado, al menos a mí, me encanta. En Gastronofilia hay ya varias entradas con el cuscús como protagonista (de hecho tiene su propia etiqueta, en el menú de la derecha del blog las podéis ver) porque cada vez investigo más con este ingrediente y suelo obtener buenos resultados que me parecen recomendables. La receta de hoy la he usado para acompañar unas albóndigas, pero me da que tiene la suficiente enjundia para ser un plato por derecho propio. Como muchas otras guarniciones, que tomamos en plan secundario pero que tienen, ellas solas, la suficiente calidad y el suficiente protagonismo como para que les hagamos más caso, creo yo. La receta de hoy es el resultado de sofreír muy poco y a fuego fuerte (para que queden duritas y al dente) varias verduras, en este caso ajo, cebolla y pimiento verde, cortados en una burunoise no muy fina, para encontrarnos luego los trocitos. En ese sofrito se añade un puñado de pasas de corinto (pero sin hidratar ni nada, que eso va a pasar a continuación), un golpe de sal, otro de curry en polvo (sin pasarse, que ya sabéis que esta mezcla de especias engaña bastaste) y la misma cantidad de agua (o de caldo) que de cuscús. En cuanto empiece a hervir se retira del fuego y, en el mismo recipiente, se añade perejil fresco picado y la misma cantidad de cuscús que de líquido. No es necesario pero yo, además, le he añadido como quien no quiere la cosa un puñado de semillas lino; evidentemente no es obligatorio, pero es que yo eso lo hago con muchísimas recetas: si a priori no "protestan" les largo las semillas de lino y tan contenta :) Se le dan un par de meneos al asunto, se deja todo reposar fuera del fuego y tapado, para que la sémola absorba bien y despacio el líquido y el veneno que va en él y, cuando esté (como mucho un par de minutos, y a veces ni eso), se utiliza o bien se guarda, porque admite muy bien un calentón de microondas. 

¿Hacéis cuscús en casa? ¿Cómo y con qué? Contadnos recetas, porque a este ingrediente le pasa lo que al arroz o a la pasta: una vez que te metes a trabajarlo ya no tiene fin....

sábado, 2 de noviembre de 2013

Cuscús de pollo y manzana al curry

Ya os he contado otras veces (por ejemplo aquí o aquí) lo que me gusta el cuscús y el juego tan estupendo que da; hace tiempo que siempre tengo en casa un paquete de cuscús precocido, es uno de mis fondos de despensa :) La receta que os cuento hoy es igual de rápida y sencilla que las anteriores, pero con una combinación que me parece estupenda: pollo, manzana y curry. La hago normalmente para reciclar parte de la carne de pollo que sobra cuando hago puchero, también os he contado ya la cantidad de que recetas que pueden salir de esa preparación. Pero si se me antoja este plato no espero a hacer puchero, sino que utilizo pechuga de pollo cortada en dados, como hoy.

Sólo necesitamos enseñarle aceite (de oliva, claro) bien caliente a cebolla, ajo y zanahoria troceados no demasiado pequeños (la idea es que nos los encontremos luego) y, cuando han visto el aceite sólo un rato (me gusta que la verdura quede aún entera, para dar ese toque al dente tan agradable) se añade el pollomanzana en trozos también reconocibles, sal, pimienta negra recién molida, y un golpe de curry en polvo. Cuidado con este último, que si os pasáis se come el sabor del resto de los ingredientes... solo un toque, aunque eso (claro) depende de vuestro gusto :) 




Luego se incorpora caldo de pollo (si es casero mejor que mejor, pero si no tenéis vale uno bueno de los que vienen ya preparados o, a las malas, simplemente agua), y un puñado (generoso) de pasas de corinto. 



Cuando hierva, se apaga y se añade la misma cantidad de cuscús que la del líquido que hayáis usado. Se deja que la sémola de trigo absorba el líquido y los sabores que hay en él y, para rematar, se añade un buen puñado de perejil fresco picado (tengo ganas de probar a sustituirlo por culantro... a ver qué pasa :D). Y a disfrutar :)

domingo, 4 de noviembre de 2012

Cuscús de colores

Ya os he contado otras veces lo mucho que me gusta tener cuscús precocido en casa y el juego que da como fondo de despensa. Hace un par de días tiré de mi paquetito de cuscús (y de alguna otra cosilla que tenía en la nevera, claro) y me salió algo delicioso y sanote, que pienso repetir en cuanto pueda. Lo he bautizado Cuscús de colores porque el aspecto final era literalmente ese, un plato muy apetecible y con muchos colorines, que entraba por la vista, como debe de ser, aunque la próxima vez que lo haga creo que le voy a meter más verduras... y más colores :)

Tenía congelados unos brócoli que había hecho al vapor unas semanas antes; me estoy aficionando cada vez más a tener en casa esta magnífica verdura, pero comprada fresca y hecha y congelada por mí. Hay brócoli congelados que ciertamente están muy bien y dan su avío, pero... no tiene la misma poesía que comprar tú (¡a ser posible en el mercado!) esos preciosos ramilletes, trocearlos, cocerlos al vapor, y congelarlos para tirar de ellos cuando te parezca bien. Combiné los brócoli con un sofrito de ajo y cebolla, al que previamente le añadí unos trozos de calabaza, otra delicia que cada vez me gusta más. Una vez mareado todo el asunto en aceite de oliva (pero solo mareado, sin llegar a ponerse blando, que lo suyo es encontrárselo) le añadí sal, pimienta negra recién molida, perejil fresco picado, un golpe de ras-el-hanout, y la misma cantidad de agua que de cuscús.




Aparté este lío del fuego y le añadí la cantidad previamente medida de cuscús, dejándolo reposar todo junto un ratito hasta que la sémola absorvió todo el líquido. ¡Listo! Una delicia... que se puede complicar y ennoblecer todo lo que se quiera, claro, pero que sencillamente tal y como os he contado os aseguro que queda delicioso. Por aquello de los colores creo que la próxima vez (que la habrá, seguro) voy a añadirle pimiento rojo troceado... ¿cómo lo veis?

martes, 29 de marzo de 2011

Cuscús rápido de pollo y verdura

Desde que descubrí lo bueno que está y lo fácil que es de cocinar, siempre tengo en casa cuscús precocido. En general, basta con echarle un poco de imaginación al asunto y respetar razonablemente las proporciones para obtener un plato exquisito y rápido de hacer. Hoy le he enseñado el aceite caliente (sin rehogar a fondo, sólo marear ligeramente) a una mezcla de verduras (cebolla, ajo, pimiento verde, calabacín y zanahoria) y, cuando estaban aún enteras, les he añadido pechuga de pollo troceada y he seguido mareando la mezcla un poco. Entoces he apagado el fuego y he incorporado una pizca de sal, culantro (fresco, de mi estupenda maceta) picado, pimienta negra recién molida, un puñado de pasas de corinto y un poco de ras el hanout, una deliciosa mezcla árabe de especias que me traje de Marruecos; si no la tenéis ni la encontráis, basta con inventar un poco y añadir especias que os gusten. En el microondas he calentado aproximadamente la misma cantidad de caldo de pollo que de cuscús (bueno, un pelín más, porque me gusta que quede jugoso) y se lo he añadido a la mezcla anterior, lo he dejado reposar y, cuando la sémola de trigo ha absorvido el líquido, me lo he zampado.

Ventajas: sano (hidratos de carbono, verduras y una proteina baja en grasa), rápido, cómodo (suelo tener los ingredientes en casa) y os aseguro que exquisito.  Inconvenientes: ????

Espero que lo hagáis y que os guste. Y si es así, moraleja: un paquete de cuscús precocido debe formar parte de vuestro "fondo" de despensa. Ya me contaréis :)  
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