Ya os he contado alguna vez que un paquete de cuscús precocido forma parte desde hace tiempo de mi fondo de despensa: es sano, sencillo de preparar, admite casi cualquier cosa que se te ocurra sobre la marcha, viene bien (por tanto) para un desavío, y el resultado, al menos a mí, me encanta. En Gastronofilia hay ya varias entradas con el cuscús como protagonista (de hecho tiene su propia etiqueta, en el menú de la derecha del blog las podéis ver) porque cada vez investigo más con este ingrediente y suelo obtener buenos resultados que me parecen recomendables. La receta de hoy la he usado para acompañar unas albóndigas, pero me da que tiene la suficiente enjundia para ser un plato por derecho propio. Como muchas otras guarniciones, que tomamos en plan secundario pero que tienen, ellas solas, la suficiente calidad y el suficiente protagonismo como para que les hagamos más caso, creo yo. La receta de hoy es el resultado de sofreír muy poco y a fuego fuerte (para que queden duritas y al dente) varias verduras, en este caso ajo, cebolla y pimiento verde, cortados en una burunoise no muy fina, para encontrarnos luego los trocitos. En ese sofrito se añade un puñado de pasas de corinto (pero sin hidratar ni nada, que eso va a pasar a continuación), un golpe de sal, otro de curry en polvo (sin pasarse, que ya sabéis que esta mezcla de especias engaña bastaste) y la misma cantidad de agua (o de caldo) que de cuscús. En cuanto empiece a hervir se retira del fuego y, en el mismo recipiente, se añade perejil fresco picado y la misma cantidad de cuscús que de líquido. No es necesario pero yo, además, le he añadido como quien no quiere la cosa un puñado de semillas lino; evidentemente no es obligatorio, pero es que yo eso lo hago con muchísimas recetas: si a priori no "protestan" les largo las semillas de lino y tan contenta :) Se le dan un par de meneos al asunto, se deja todo reposar fuera del fuego y tapado, para que la sémola absorba bien y despacio el líquido y el veneno que va en él y, cuando esté (como mucho un par de minutos, y a veces ni eso), se utiliza o bien se guarda, porque admite muy bien un calentón de microondas.
¿Hacéis cuscús en casa? ¿Cómo y con qué? Contadnos recetas, porque a este ingrediente le pasa lo que al arroz o a la pasta: una vez que te metes a trabajarlo ya no tiene fin....




